Opciones de Financiamiento Fiscal de Reconstrucción

La reconstrucción de los daños causados por el terremoto y posterior maremoto requiere de un esfuerzo público de reconstrucción que se aproxima a los 8.000 a 9.000 millones de dólares. Las obras de reconstrucción con fondos públicos tienen establecidas prioridades para recuperar a la brevedad la conectividad, los servicios de educación y de salud y los servicios públicos de gestión en regiones.

Las opciones de financiamiento son principalmente dos:

a) emisión de pasivos, vía deuda interna y externa, liquidar activos financieros disponibles en el mercado financiero local y el internacional;
b) ajustar los flujos, por la vía de reasignaciones presupuestarias, y procurar elevar los impuestos para mejorar los ingresos corrientes.
Para visualizar las condiciones de recursos disponibles, se revisan los flujos de ingresos y gastos de los últimos tres años, así como los saldos de activos y pasivos.

I) El Contexto Presupuestario 2007-2009
La recesión afectó de manera notable los ingresos corrientes, quedando muy por debajo de lo estimado en ley de presupuesto de 2009, que no consideraba una recesión sino que una desaceleración del crecimiento.

El resultado operativo indica el modo en que opera el superávit estructural, y por primera vez se aprecia una acción marcadamente anticíclica del gasto corriente, al que se agrega además un incremento de la inversión no financiera, como queda en evidencia en el cuadro siguiente.

Así, el gasto total se incrementó en 2009 un 17,7% en los gastos de operación, y un 25,7% en sus gastos de inversión, lo cual superó los ingresos corrientes que ya estaban a la par de los gastos de operación. El resultado es un déficit fiscal de algo más de 4 millones de millones de pesos, equivalentes a 7.800 millones de dólares.

El financiamiento de tal desequilibrio de corto plazo, se logró por la vía de girar de los ahorros acumulados en períodos anteriores, complementado además con una pequeña emisión de pasivos. En los años anteriores se habían acumulado importantes recursos que dieron lugar a un incremento sostenido de activos netos que se complementaban además con una reducción de los pasivos netos del Estado.
Tales operaciones han configurado una situación de deuda externa en extremo benéfica para enfrentar situaciones especiales, ya que han dejado a la economía fiscal con un espectro bastante amplio de opciones para obtener recursos complementarios: un valor apreciable de activos financieros, y bajos niveles de deuda interna y externa.
Así, las opciones están claras desde el punto de vista de la utilización de las fuentes existentes. Se estima que los recursos necesarios para financiar la reconstrucción es de alrededor de 8.000 millones de dólares, considerando toda la infraestructura destruida en salud, educación, edificios de servicios públicos y en las vías y puertos públicos, y también se considera por cierto el financiamiento de empleos de emergencia y recursos por la vía de subsidios habitacionales y de otros tipos para ayudar a la reposición de activos de los hogares de menores recursos.

En este contexto las opciones a considerar son tres:

a) Girar de los recursos acumulados, cuyo saldo se estima al cierre de 2009 en el FEES en un monto algo superior a los 12.000 millones de dólares. Sin embargo, la experiencia reciente de los giros para financiar el presupuesto de 2009 mostraron el impacto en el mercado cambiario, con los consiguientes problemas de competitividad del sector exportador e industrial manufacturero.

b) Emitir Deuda Externa, con lo cual también se genera un impacto similar al de recurrir al FEES, generando impactos en el tipo de cambio y en los fondos de pensiones que verían ajustes los jubilados que cobran su anualidad en unidades de fomento.

c) Emitir Deuda Interna, de largo plazo, a más de 8 años en la medida de lo posible, aprovechando las bajas tasas de interés que predominan en el mercado local. Sin duda que tal emisión sería muy atractiva para los Fondos de Pensiones, y es muy probable emitir deuda indexada, en unidades de fomento, así como deuda nominal en pesos. El problema que se puede visualizar es el de un posible efecto sobre la tasa de interés doméstica, que eventualmente podría generar mayores costos de acceso al crédito bancario por parte de los agentes locales.
La prioridad debe ponerse en el financiamiento más inmediato recurriendo a la emisión de deuda interna, porque la economía viene saliendo de un ajuste recesivo, y una revaluación del peso atentaría contra la recuperación de los sectores productivos.

En el ejercicio presupuestario 2010, habría que recolectar alrededor de 2.500 a 3.000 millones de dólares, con lo cual la deuda interna llegaría a niveles de 10.000 millones de dólares. La colocación de tales recursos en pagarés o bonos de tesorería a 10 años y a una tasa de 4% anual, generaría un servicio de deuda de amortización y pago de intereses de por 370 millones de dólares anuales. En el contexto del ejercicio presupuestario, este servicio de deuda representa 1,1% de los gastos operativos, y menos del 0,9% de los gastos totales.

Adicionalmente, la liquidez del sistema financiero no debiera verse mayormente afectada, pero sería recomendable además que el Banco del Estado en conjunto con la CORFO dejen disponibles líneas de reconstrucción para viviendas y pequeños empresarios cuyos activos se vieron afectados con el terremoto y maremoto. De esta forma, se asegura en cierta manera que alguna rigidez del sector financiero tienda a mover las tasas locales al alza, y no por la vía de una regularización de los márgenes que se mantienen muy elevados en los segmentos de deudores que no disponen de otras opciones. Las empresas grandes y medianas, por lo general tienen acceso al financiamiento externo que mantiene condiciones más ventajosas que las del mercado local.

En el 2009, la deuda interna creció en forma similar alrededor de 2.500 millones, sin que se afectara mayormente la liquidez, y al mismo tiempo no hubo grandes impactos en la tasa de interés doméstica que por estos días se encuentra a la baja en operaciones hipotecarias y créditos de consumo.

Para los ejercicios de 2011, y eventualmente 2012, se debería explotar un conjunto de emisiones deuda interna y externa, y de giros del FEES, cuando seguramente ya la economía se encuentre en mejor ritmo de la actividad, y con un mercado cambiario más estable.
Para la eficiencia de la recuperación, la solicitud de autorización de recursos y la estrategia de lograrlos por la vía del endeudamiento debe lograrse en el menor de los plazos, para que así la ejecución de obras se inicie a la brevedad y se cuenta entonces con un gasto de inversión del gobierno que permita la creación de empleos en las zonas más afectadas por el terremoto.

Relacionado

Comments

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.