Discurso de la Presidenta de la JS en aniversario PS

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Estimados compañeros y compañeras.

El día de ayer, 19 de abril, se conmemoraron 82 años desde la fundación oficial de nuestro Partido Socialista. Además, este año se torna especialmente relevante para el pueblo socialista por dos razones: en junio del presente año se conmemorarán 40 años desde la detención y posterior desaparición, a manos de la DINA, de la Primera Dirección Clandestina del PS, que estuviera conformada por Carlos Lorca, Exequiel Ponce, Ricardo Lagos Salinas y Víctor Zerega. Y, a su vez, se cumplirán 80 años desde la fundación de la Juventud Socialista de Chile.

Estos hechos sólo marcan lo trascendente que ha sido el Partido Socialista para nuestra historia nacional. El dictador intentó avasallarnos, pero tal como dijo Salvador Allende “no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

Somos herederos de una tradición que luchó incansablemente para conseguir libertad en tiempos muy difíciles; por hacer de Chile un país más justo, luchando por los más desposeídos. Somos herederos de Lorca, Peña, Madrid, Tamayo, Wiff, y de todos nuestros mártires. Por nuestra historia corre sangre de compañeros valientes que arriesgaron su vida por la libertad del pueblo.

Hoy en día su lucha se hace más patente que nunca. Vivimos en un Chile extremadamente desigual. En el cual, se debe pagar para obtener una buena educación y salud, por tener mejor calidad de vida. La sociedad del consumo llegó a su extremo en nuestro caso, y ha hecho, de bienes básicos, bienes que se transan en el mercado al mejor postor. Y se han creado dos Chiles, con dos realidades completamente opuestas: los pobres estudian con los pobres, crecen entre pobres y viven entre ellos mismos, mientras que los ricos tienen asegurada su vida cómoda. No existe interrelación social alguna entre ambas realidades. Chile es un país híper-segregado, en el cual se tiende a reproducir la posición social de origen.

Es evidente que la sociedad chilena se indigne por la brutal desigualdad existente. Más de la mitad de los trabajadores gana menos de $300.000, el 83% de las mujeres que tiene trabajo remunerado gana menos de $550.000. A su vez, de acuerdo a la Casen del año 2013, el 22% de los menores de 18 años vive en situación de pobreza por ingresos. Hoy, son 580 mil los jóvenes que no estudian ni trabajan, y de esa cifra, el 72% corresponde a mujeres.

Se vive con $225.000 al mes, se estudia en un mal colegio, cuando se va a una urgencia al Hospital se esperan horas para ser atendido, y meses para optar a un especialista, y luego se jubila con una “mísera pensión”. Esa es la indignación de nuestro pueblo. Y, esa es la realidad que nosotros queremos cambiar.

Por eso, reafirmamos nuestro compromiso con la Presidenta Bachelet y con las  reformas estructurales que planteó en su programa de gobierno. Valoramos el fin al lucro, al co-pago y a la selección, la promulgación del Acuerdo de Unión Civil y, el fin al binominal. Porque todo eso contribuye a derrotar la desigualdad.

Y, junto con eso, necesitamos avanzar hacia una nueva educación pública, con un nuevo trato hacia los profesores y con des-municipalización efectiva, con educación gratuita y de calidad para todos; además, se requiere aprobar una reforma laboral que le asegure un trato digno al trabajador; y, en nuestro gobierno, debe nacer la nueva constitución.

Sin duda, hoy nos encontramos en una crisis política, pero esa crisis se supera con más y mejor política. Con más y mejor democracia. Con buena política, con buenas prácticas, con personas honestas, que practiquen el socialismo día a día con el fin de hacer a Chile un país más justo e igualitario.

Todos los que estamos aquí creemos en la política. Y creemos en ella no como una actividad para el beneficio propio, ni para “ganar plata”, sino que la entendemos como el medio real para cambiar la vida de las personas.

Y, es por eso, que en este 82 aniversario de nuestro querido Partido Socialista reafirmamos más que nunca el compromiso con nuestro pueblo, con los más desposeídos, con el mundo popular. El mismo compromiso que tuvieron nuestros mártires. Que tuvo Salvador Allende y Carlos Lorca, y que también tiene Michelle Bachelet. Y, todos aquellos que no lo entienden de esa forma nada tienen que hacer en nuestra casa. La casa de la izquierda.

Muchas gracias.

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