Incertidumbres fabricadas

compartir en:

Planta Nuclear Fukushima

A propósito de la catástrofe sufrida por Japón el pasado 27 de marzo, conviene distinguir aquella parte –terremoto y tsunami- que se deriva de una “decisión” hasta ahora impredecible e inapelable de la naturaleza, de la otra –el desastre nuclear- que se deriva de una creación y una cadena de decisiones exclusivamente humanas.

La distinción puede ser útil toda vez que permite diferenciar aquellos riesgos propiamente naturales, que solo podemos atenuar en sus consecuencias, de aquellos desastres que corresponden y se derivan  de riesgos humanamente fabricados.

El acelerado avance científico y tecnológico ha ido acentuando estos riesgos de segunda generación al punto que algunos autores han hablado de una “segunda naturaleza”, constituida por una maraña de conocimientos y tecnologías –de distintos alcances y rangos, incluyendo globales-  que configuran un nuevo entorno humano con cuyas amenazas e inclemencias se deberá lidiar crecientemente como  se ha hecho hasta hoy con la “primera naturaleza”.

Pero existe una diferencia de fondo. Si sobre las catástrofes naturales no podemos deliberar ni decidir (solo intentar perfeccionar su mitigación) sobre estas nuevas “incertidumbres fabricadas”,  los ciudadanos deberían poder debatir y optar, es decir,  dirimir democráticamente con cuales “riesgos fabricados”  están dispuestos a convivir y de cuales definitivamente quieren pasar de largo, o bajo que pormenorizadas condiciones están dispuestos a asumirlos.

Esta invocación a la consulta ciudadana podría ser solo una piadosa buena intención, sino se cuenta con una comunidad científica y académica, celosa de su autonomía, que aporte información no solo sobre las características y bondades de tal o cual tecnología, sino de sus riesgos y de la falta de dominio técnico, cuando así fuese, de  aquellos eventos llamados “de difícil aunque no improbable ocurrencia” que es el específico lugar donde limita un accidente controlado con  una catástrofe de gran magnitud como la que hoy vive Japón.

Enfatizar la importancia de una comunidad científica y académica creíble y autónoma en esta época de “sociedades de riesgos fabricados” no es un asunto secundario sino un requerimiento democrático esencial.  Sin ello no se podrá contrarrestar la tendencia a la proliferación y circulación de una producción seudocientífica con mayores lealtades hacia los intereses económicos y de la industria, que hacia la sustentabilidad medioambiental de largo plazo, y la salud y bienestar de las personas.

Se podrán ensayar diversas explicaciones, pero la  emergencia nuclear de Fukushima -6  de 7 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y nuevamente en “alerta máxima”-, es una evidencia contundente de que no existe, hoy por hoy, una tecnología capaz de evitar las graves consecuencias de uno de esos “eventos de difícil aunque no improbable ocurrencia” en países de la sismicidad excepcional de Japón y Chile. Algo a tener presente, cuando nuestro país oficie de anfitrión de un importante seminario regional sobre seguridad nuclear, el próximo mes de mayo, según indica el Protocolo suscrito en días pasados con Estados Unidos, acuerdo en el que, para la definición de sus contenidos y para la decisión misma de firmarlo, se prescindió por completo de la ciudadanía. Es decir, la exacta manera como no debieran abordarse estos asuntos.

compartir en:

1 Comentario

  1. La energia nuclear hoy no representa más del 6 o 13% de la matriz energetica en paises que han desarrollado este tipo de energia. No es un factor clave a futuro y su uso es caro y riesgoso. En paises sismicos como japon y Chile técnicamente no está resuelto su uso seguro. Chile debe apoyar un plan serio de ahorro energetico y de desarrollo de energias renovables. Ese es el camino que debieramos seguir. Puede exisitir una fase transitoria de hidrolectricas y termiielectricas, pero deben ser eventuales y elegiendo las que menos daño causen, y con fecha de termino abriendole paso a las energía renovables. Es el unico futuro viable y sustentable hacia el futuro.

Comments are closed.

compartir en: